No soy docente profesional, soy una publicista - mercadóloga prestada al mundo académico, con ma?s de 40 an?os de experiencia. En principio por mero accidente, luego por pasión y pretensión. Me guía un anhelo profundo, un tanto utópico, por transmitir conocimiento y estimular el aprendizaje de formas cada vez ma?s efectivas, aunque rompa frecuentemente con los estándares preestablecidos. Aprendo, si?, cada vez que entro a un aula, ya sea virtual o física, aprendo mucho y he decidido compartir algunas de mis lecciones aprendidas y experiencias transformadoras para ser una tutora que ambiciona la excelencia, siempre con el precepto: quien no mejora continuamente, deja de ser bueno en lo que hace.
Compartiré un artículo para el blog cada semana. En cada uno expresare? ideas y pensamientos críticos propios sobre un tema particular relacionado con lo que me hace “la maestra incómoda”
Conocimiento antes que creatividad
Me forme? profesionalmente en el mundo creativo de grandes y pequen?as agencias de publicidad en distintos países, por eso cuando escucho mitos absurdos respecto a la creatividad, cómo acceder a ella y desarrollarla, me sale una protuberancia en el tímpano.
La creatividad no está reñida con el conocimiento, la memoria, la información documentada ni las estadísticas; al contrario, se alimenta de todo ello.
Leí una metáfora que me gusto? mucho sobre el tema. Decía que intentar crear sin conocimiento profundo era como pretender ordenar una habitación vacía, sin muebles ni objetos decorativos. Ni ma?s ni menos. La creatividad necesita entrenamiento disciplinado, información documentada, datos fácticos, realidades observables bien registradas, memoria histórica y conocimiento sobre cada tema para florecer y producir ideas genuinamente valiosas. Todo lo demás sobre creatividad con musas que bajan del cielo e inspiración de dudosa procedencia fantástica es puro cuento.
La creatividad es conocimiento aplicado. Investigar, aprender sobre el tema, informarse, interpretar data dura, comprender las problema?ticas y tensiones, analizar y criticar es la materia prima para convertirnos en verdaderos creativos.
