Estamos en plenas campañas a la presidencia de México y las dos candidatas y el candidato hacen su mayor esfuerzo por lograr que los votantes veamos puntos fuertes que nos logren convencer.
Desde mi particular punto de vista, las dos candidatas y el candidato aún dejan mucho que desear para gobernar a un país que tiene situaciones bastante complejas y particulares. Por ahora la mayoría de sus propuestas son ocurrencias poco estudiadas y peor aún, muy poco costeadas, lo que me lleva a pensar que ni siquiera tienen claro la cantidad de ingresos del país y los compromisos que ya tenemos.
Pero en medio de todo se encuentra el actual presidente Andrés Manuel López Obrador, una persona bien particular que pasará a la historia como uno de los presidentes que cierra su periodo con una de las tasas más altas de popularidad.
¿Qué hizo bien y mal el presidente AMLO en estos 6 años?
Es difícil resumir el trabajo de un sexenio, pero empezaré por lo positivo diciendo que AMLO logró una mayor visibilidad de la pobreza en México, y aunque esta no ha disminuido como él presidente cree, hoy la pobreza y la desigualdad siempre estarán en la agenda de los próximos gobernantes.
También creo que su idea de desarrollar el sur del país con mega obras como el tren maya, o el tren interoceánico fueron acciones muy importantes y valiosas para México, pero que, por el mal manejo mediático y ambiental, terminaron siendo otro punto de división en el país.
El programa Jóvenes Construyendo su Futuro también ayudó a muchos recién egresados a integrarse en empresas para que en un año pudieran demostrar sus capacidades y lograr ser contratados de manera definitiva. Lástima que en este programa se señalaron muchas situaciones de corrupción.
También podemos ver que la macroeconomía del país fue bien manejada, tanto que tuvimos una inflación controlada y el peso experimentó una importante revaloración frente al dólar; las inversiones siguen llegando y el nearshoring parece que nos beneficiará un buen tiempo.
¿Qué se ha hecho mal?
Seamos claros, la seguridad de este país, por más que el presidente busque justificarse es un tremendo desastre. Estamos por llegar a 200 mil muertes violentas, datos que se han tomado muy a la ligera y que para cualquier país del mundo sería para poner los “pelos de punta”. No hay un plan y no hay voluntad de buscar que hacer.
También debemos aceptar que la salud quedó pendiente. Hoy son más de 40 millones de mexicanos que no tienen un servicio de salud, lo que pone en riesgo a muchísimas familias del país.
Otro tema que no se resolvió y que cada vez se ve más difícil de resolver es el educativo, pues con los recientes cambios al modelo educativo, se volvió a comenzar un proceso que ya había sido iniciado con el anterior presidente. Los políticos no terminan por entender que la educación NO puede ser un botín político, la educación debe ser el soporte de una economía, y en México eso está muy lejos de lograrse. Seguimos saliendo pésimamente evaluados en las pruebas internacionales.
Podría seguir señalando algunos puntos más, pero creo que uno de los mayores errores del actual presidente estuvo en fomentar la división entre los mexicanos, olvidando que el país es de todos y todos tenemos que sumar para desarrollarlo y construirlo. El otro gran faltante fue el del combate a la corrupción. En la mente de todos estaba la idea de que por fin un presidente acabaría con la impunidad castigando a tanto maleante de cuello blanco que se beneficia del país, y esto tristemente nunca sucedió.
Ojalá que las candidatas y el candidato afinen sus estrategias con seriedad y con una visión diferente, usando lo vivido como ejemplo positivo o negativo, para que con decisión y estrategia se busque llevar a México al lugar que definitivamente merece.
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